Buenos días a todos y todas.
Somos once trabajadores de áreas distintas, y estamos aquí por una razón muy
simple: reunimos firmas y nos presentamos por libre porque creemos que representar a la
plantilla no depende de una sigla, depende de estar aquí, cada día,
viviendo lo mismo que vivís vosotros.
No venimos con un programa de sindicato. Venimos con lo que llevamos escuchando en los
pasillos, en las reuniones, en la cocina, desde hace tiempo. Y se resume en cuatro cosas.
El ambiente de trabajo. No es un detalle, es la base de todo lo demás.
Un mal ambiente desgasta aunque el trabajo en sí vaya bien, y queremos que el día a día en
Nazaríes sea un lugar donde dé gusto trabajar: estés donde estés, te tienes que sentir
bien al comenzar a trabajar.
La motivación. Se cuida reconociendo el esfuerzo, dando espacio para
crecer, y siendo honestos cuando algo no funciona. No prometemos varitas mágicas,
prometemos no mirar para otro lado.
La conciliación. Cada uno tiene una vida fuera de aquí —hijos, familia,
estudios, lo que sea— y esa vida no puede ser siempre la que ceda. Vamos a defender que
los horarios y los permisos se apliquen con sentido común y con las personas por delante.
Y la comunicación fluida con la empresa. Ni de enfrentamiento
sistemático, ni de mirar hacia otro lado. De sentarnos, hablar claro, y traer respuestas,
no solo quejas.
Algunos de nosotros ya formamos parte del Comité de Seguridad y Salud, otros de la
Comisión de Igualdad. No os lo contamos para presumir: os lo contamos porque significa que
ya estamos ahí, ya sabemos cómo se mueven las cosas, y no partimos de cero.
No representamos a ningún sindicato. Representamos a quien nos ha dado su firma y su
confianza: vosotros. Y vamos a estar disponibles, siempre, para lo que necesitéis.